CEREBROS VERDADERAMENTE FELICES

Traducción de Elena Blanco-Suárez

No es raro que la publicidad de bebidas haga afirmaciones inverosímiles. Coca Cola “te calma los nervios”, Vitamin Water es “nutritiva”, y Gatorade te convierte en Michael Jordan. En los últimos años una nueva línea de productos para el cerebro ha invadido el pasillo de bebidas, creando conflicto en una neurocientífica como yo. Aunque me emociona la idea de que la investigación mejore nuestras vidas, me aterra el aumento de reclamos basados en la pseudo-neurociencia. Tras ver más y más de estas bebidas en las estanterías, no puedo permanecer callada, boquiabierta ante cada fila de neuro bebidas. Quería respuestas sobre la ciencia, o la falta de esta, que hay detrás de estos productos embotellados. ¿Existe alguna evidencia de que podemos alcanzar concentración, felicidad y neurorgasmos con bebidas inteligentemente diseñadas? ¿Y por qué tienen las compañías que seguir poniendo cerebros en todo?

ENFOQUE EN EL (RE)DISEÑO: POTENCIAR LA CAFEÍNA CON NOOTRÓPICOS

Dos bebidas para el cerebro, Nawgan y TruBrain, irrumpieron en el mercado con un mensaje claro: somos mejores que la cafeína sola. Más específicamente, Nawgan querría ser “lo que bebes cuando necesites pensar” y TruBrain te ayudará a “acceder a todo el potencial de tu cerebro”. Con este eslogan, que alude al invasivo mito popular de que solo utilizamos una porción de nuestros cerebros (una falacia que tuvimos que tragarnos en la película Lucy) , TruBrain está empezando a neuroirritarme. Y además, ¿cómo dicen que consiguen eso? Con la ayuda de neurocientíficos de UCLA y una lista de ingredientes llamados nootrópicos.

A la cabeza del equipo de neurocientíficos está el Dr. Andrew Hill, un relativamente reciente graduado del programa de neurociencia cognitiva de UCLA y un individuo sin pelos en la lengua a la hora de hablar sobre mejora cerebral. En palabras del Dr. Hill, los nootrópicos están “definidos por su habilidad para favorecer la cognición sin ningún efecto secundario apreciable”. A medida que iba indagando en ello, me di cuenta de que definir una droga como “nootrópico” es subjetivo y la lógica detrás de las bebidas que las contienen es un bucle vago y tautológico: las neuro bebidas mejoran el cerebro porque contienen nootrópicos (drogas de mejora cerebral)… y de alguna manera (pista: neuromarketing) esta explicación es satisfactoria para los consumidores.

EL VASTO, NO REGULADO MUNDO DE LOS NOOTRÓPICOS

Mientras que la idea de drogas que mejoran el cerebro no es nueva, compañías tales como Nawgan, truBrain, y neuro bebidas (por ejemplo, NeuroBLISS) fueron las primeras en empaquetarlas y ponerlas en el mercado en forma combinada y bebible. Una rápida búsqueda en la literatura muestra que son numerosas las sustancias nootrópicas conocidas, muchas de las cuales reducen el estrés, ayudan a la memoria, mejoran el rendimiento, etc. Aunque la receta de truBrain es de su propiedad, proporcionan una lista de los nootrópicos activos en sus bebidas, incluyendo oxiracetam, piracetam, citicolina, cafeína y L-teanina. En una útil e interactiva infografía, muestran cada uno de sus ingredientes con ejemplos de investigaciones publicadas sobre sus efectos.

Varios de estos ingredients aparecen en múltiples neuro bebidas, y así mismo tienen grandes bases de fans en el mundo de la comida saludable. Mientras que muchas personas añaden suplementos a bebidas como el café (a menudo referidos como “stacking”) otras toman pastillas directamente. Oxiracetam y piracetam pertenecen a la categoría de “racetam”, con estructuras moleculares similares pero mecanismos de acción diferentes en el sistema nervioso central. En unos cuantos estudios pequeños, oxiracetam y piracetam han demostrado varios beneficios prometedores, desde la mejora del metabolismo en ratas hasta el tratamiento de la demencia en humanos. La citicolina, presente en Nawgan y truBrain, puede mejorar la atención y se cree que puede proteger de la neurodegeneración derivada de un derrame cerebral o incluso adiScreen Shot 2015-07-15 at 11.34.59 AMcción.

Uno de los ingredients que aparece en truBrain y neuroBLISS es L-teanina , un aminoácido que se encuentra normalmente en el té verde. Dr. Andrew Scholey, un destacado investigador en los efectos cognitivos de productos naturales (y receptor
de financiación de las compañías que manufacturan tales productos), ha llevado a cabo pequeños ensayos demostrando que la L-teanina reduce el estrés autoevaluado, disminuye la respuesta cortical e incrementa un tipo en particular de actividad cerebral, las ondas alfa, a menudo correlacionadas con “atención relajada”. También existe cierta evidencia de que la citicolina aumenta las ondas alfa (Bruce 2012). Pero mientras que se ha demostrado que las ondas alfa  se producen durante tareas de atención, la simple afirmación de que son
siempre buenas se encuentra bajo debate entre los neurocientíficos. En cuanto a la reducción del estrés, la L-teanina ha demostrado reducir la presión sanguínea, probablemente porque reduce la excitabilidad neuronal (Yoto et al., 2012).

¿PRUEBA DE VERDADERA FELICIDAD CON INGENIOSAS COMBINACIONES DE NOOTRÓPICOS?

Según Dr. Hill, los ingredientes por sí mismos no son nuevos, pero sí la combinación. Es un guiso cocinado por el propio Dr. Hill, gracias a un poco de experimentación en sí mismo. Las compañías como truBrain y NeuroBLISS están invirtiendo en los efectos aditivos derivados de combinar estas sustancias, las cuales sin duda han demostrado el potencial de ser beneficiosas (por ejemplo, L-teanina y cafeína).

Similar a las investigaciones del Dr. Scholey con la L-teanina, truBrain también afirma haber detectado un aumento en las ondas alfa en un estudio piloto con 7 participantes. En una discusión en Reddit con Dr. Hill, truBrain había completado recientemente un estudio mayor – aunque aún relativamente pequeño -con 20 participantes, pidiéndole a los usuarios que “tengan paciencia” mientras analizan los datos.

Hay que destacar que ninguna de estas afirmaciones están aprobadas por la FDA o por otros científicos y ambos investigadores reciben financiación directa de sus respectivas compañías. En definitiva, de estos resultados no hay que creerse ni la mitad.

Por último, no está claro si estas neuro bebidas se han topado con esa combinación divina de nootrópicos – claro, cada uno de estos ingredientes puede que sea beneficiosa, pero los datos no demuestran que el producto sea drásticamente mejor que los ingredientes por separado. Se ha llevado a cabo mucha investigación sobre la cafeína y la cantidad ideal de alerta que necesitas para estar en un estado óptimo de atención, un principio conocido como la ley de Yawkes-Dodson. Cierto es que necesitamos un poco de estimulación para poner nuestras mentes a funcionar, pero demasiada puede volvernos ansiosos y distraídos. Todavía no existe demasiada investigación en cuanto a este tema y la mezcla de nootrópicos.

Screen Shot 2015-07-15 at 11.21.42 AMEn resumen, estas compañías están ganando dinero con “nuevas combinaciones” que son simplemente una mezcla de sustancias que ayudan a la cognición y ya son conocidas. El blogger NeuroSkeptic calculó que se pueden comprar los principales ingredientes de truBrain por separado por $34.08 al mes, mientras que ellos te cobrarían $85. O se puede beber una taza de té, seguida por una taza de café (en torno a los $5). Aún así, truBrain tiene devotos seguidores, así que algo deben de estar haciendo bien. Aunque puede que sea menos por los nootrópicos y más por el neuromarketing.

PONLE UN CEREBRO: NEUROMARKETING Y EL EFECTO PLACEBO

Portland le pone pájaros a todo, y ahora los publicistas de bebidas parece que le ponen cerebros (o palabras relacionadas con la neurociencia) a todo. Como neurocientífica no estoy molesta con la idea de un mundo cerebro-céntrico, pero me molesta la publicidad engañosa. Casi todo lo que pones en tu cuerpo – o miras, o tocas, o… piensas en ello, en realidad – tienen un efecto en tu cerebro. Poner el dibujo de un cerebro en el exterior de una lata no convierte la bebida en científicamente probada.

Aún así, debido a que la mayoría de nosotros estamos interesados por naturaleza en explicaciones reduccionistas con base “biológica”, las imágenes de cerebros son poderosas. En 2007, unos investigadores demostraron que poniendo imágenes de cerebros en afirmaciones científicas ridículas hacía que dichas afirmaciones fueran más creíbles para los participantes – más incluso que añadir gráficos de barras  (McCabe & Castel, 2007). Tal y como los autores lo expresan, “los datos presentados apoyan la idea de que, sin duda, existe algo especial en cuanto a las imágenes de cerebros con respecto a la influencia que ejercen sobre la credibilidad científica”.

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El poder de incluir la imagen de un cerebro (tomado de McCabe & Castel, 2007)

Más allá de las imágenes de cerebros, también nos gustan las explicaciones biológicas. En un estudio de 2008, unos investigadores demostraron que los participantes encontraron la información “más creíble” cuando se acompañaba de una explicación neurocientífica (Weisberg et al., 2008). Básicamente, las neuro bebidas puede que funcionen pero no por sus ingredientes, si no porque hacen uso de palabras e imágenes del cerebro para fingir credibilidad, aprovechando nuestra destacable habilidad para cambiar nuestros propios cerebros y comportamientos sin necesidad de impulsos químicos – también conocido como el efecto placebo.

ENCONTRANDO CONCENTRACIÓN EN EL NEURO-RUIDO

Como el famoso neuroanatomista Santiago Ramón y Cajal dijo una vez, “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”. Como hemos visto aquí, y estoy segura que muchos lo sabemos por propia experiencia, hay multitud de sustancias y prácticas que pueden ayudarnos a incrementar nuestra cognición: una taza de café es una forma genial para concentrarse, un paseo al aire libre puede despejarte la cabeza, y 30 minutos de meditación hace maravillas aliviando el estrés.

Sin embargo, ponernos cerebros y “datos neurocientíficos” delante de las narices, pretendiendo que sean prueba de un producto basado en datos de calidad puede potencialmente dañar la imagen de la investigación neurocientífica a los ojos del público. Como consumidores, necesitamos conocer la neurociencia y ser perpetuamente escépticos – simplemente porque lo etiquetan con un cerebro no lo hace más fiable. Y por último, los neurocientíficos hacen más que investigar para productos rentables; muchos de nosotros estamos tratando de investigar el complicado y maravilloso nudo gordiano dentro de nuestras cabezas para el beneficio a largo plazo de la sociedad, no ganar dinero en base a unas pocas observaciones.

No me malinterpretéis, no dudo de que estas bebidas puedan ayudarte a concentrarte, a relajarte, o a convertirte en la fantástica Abby Wambach (oh, ya me gustaría) – pero sí que dudo de que sea puramente debido a su composición química. El efecto placebo es muy real, y con el marketing y la cantidad de estimulación correctos, seguro que estas bebidas pueden hacerte sentir neuro-mejor.

 

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