Están justo delante de ti

Traducción de Elena Blanco-Suarez

La historia del neurocientífico que casi no fue y el papel del apoyo en la neurociencia.

 El sur del centro de Los Angeles en 1980 era básicamente un campo de batalla. La zona se había convertido en un núcleo de tráfico de crack y cocaína, solo empeorado por la violencia que utilizaban las bandas callejeras y que sumían la zona en una mayor pobreza y caos. Aquí es donde encontramos a un joven ratón de biblioteca, Gentry Patrick. Con tanta pinta de empollón, declara, que sus primos se vieron en la obligación de protegerle del problemático ambiente que los rodeaba. “Tú eres el listo”, decían, “esperamos que vayas y hagas algo”.

Y vaya que si hizo algo. Ahora Profesor Asociado de Biología, Vicepresidente de la Sección de Neurobiología y co-director del programa de doctorado de Neurociencias de UCSD, Gentry es el autor de muchas publicaciones influyentes y dirige un destacable programa de investigación. Con el apoyo de un equipo de investigadores, está descubriendo las modificaciones proteicas de las sinapsis que contribuyen al aprendizaje y la plasticidad.

Cuando era un niño que no sabía mucho sobre neurociencia, o no tenía ningún científico al alcance, Gentry no habría predicho este futuro. Decidido a terminar el instituto – que constituía la definición de éxito en su comunidad – trabajó duro y consiguió buenas notas. En las palabras del propio Gentry, estaba en “modo supervivencia”. Con treinta dólares en la mano, tenía suficiente dinero para solicitar plaza en, exactamente, una universidad. Con algo de duda, Gentry decidió que sólo había una Universidad a la que le gustaría ir: Berkeley.

En nombre de la neurociencia, me gustaría agradecer a quien quiera que fuese parte del comité de admisión en Berkeley por aquel entonces. A pesar del periodo inicial de ajuste al extraño mundo del campus universitario, Gentry alcanzó su máximo Pronto encontró un puesto lavando los equipos en una compañía de farmacología y toxicología fuera del campus. Trabajando a tiempo completo a la vez que asistía a clases, estudió mientras que también adquiría independencia en el laboratorio. Con su título universitario en la mano, comenzó a trabajar para  Erin O’Shea con el fin de ampliar su experiencia investigadora y prepararse para el doctorado.

Tras un rápido doctorado de 3 años y medio en Harvard con Li-Huei Tsai y cuatro años de post-doc con Erin Schuman, Gentry empezó su laboratorio en UCSD en 2004. Curiosamente, los tres primeros supervisores de Gentry fueron mujeres, lo cual no fue intencionadamente si no basado en sus personalidades “Me atrajo la pasión y determinación que tenían”, recuerda Gentry, y claramente esa pasión fue contagiosa.

La neurociencia ha cambiado un poco en las  últimas dos décadas, pero aun le queda mucho por hacer para alcanzar igualdad de oportunidades. Incluso ahora, Gentry a menudo es el único científico afroamericano en las conferencias sobre neurociencia molecular. Lo cual puede llegar a ser bastante abrumador, “puse mucha presión sobre mi mismo” recuerda Gentry, sintiendo que era su responsabilidad representar a toda una comunidad. Aunque Gentry ha experimentado su parte de desigualdades a lo largo de los años – incluso aquí (en UCSD) – continúa la lucha por una posición igualitaria para él y para otros como él.

Mirando atrás: consejos para aquellos que vienen de comunidades subestimadas

 Además de la protección por parte de sus primos de un ambiente peligroso, Gentry atribuye su éxito a varios aspectos de su personalidad. “No tenía miedo de hablar con la gente”, dice, “siempre me he considerado una especie de camaleón puesto que puedo sumergirme en cualquier ambiente y encajar”. Como estudiante de doctorado de primer año, eso significa ir a un laboratorio ajeno – pasada la secretaría – y pedirle a un renombrado científico que le enseñe una técnica.

Gentry también recuerda intentar aprender de los que le rodeaban; por ejemplo, cuando alguien daba una magnífica charla, intentaba imitarla. Y aunque las oportunidades no se presentaban en cantidad, es importante ser consciente y estar preparado para aprovecharlas cuando se presentan:

“En comparación con el privilegio de tener varias oportunidades y acumular la evidencia, yo tuve literalmente que sintonizarme con la única experiencia, o la única conversación con alguien contándome algo sobre ‘X’. Si no aprovechaba esa oportunidad, mi trayectoria académica y científica habría sido bastante diferente”.

Por último, Gentry insiste en la necesidad de encontrar tu pasión. ¿Estás interesado en algo? Lee sobre ello. “Muéstrate”, dice, “exponte – necesitas darte visibilidad”. Sin embargo, también señala que ser visible puede ser un arma de doble filo para las minorías; puede significar llegar a convertirse en un ejemplo positivo, pero también implica exponerse a un escrutinio injusto por parte de tus compañeros basado en tu raza o género.

Apoyo a aquellos que a menudo son subestimados

Al final de nuestra entrevista, hice una pregunta más bien inocente: “¿Cómo podemos encontrar esas personas con el potencial para ser grandes científicos en comunidades ignoradas tan a menudo?” Gentry rápidamente me corrige: no es cuestión de encontrar a esas personas, como si fueran un dinosaurio perdido. “Están justo delante de ti”, insiste Gentry, “no tiene por qué ser ese único niño – una vasta mayoría de ellos tienen el potencial, lo único que tienes que hacer es darles el apoyo que necesitan”. Los estudiantes de comunidades minoritarias puede que carezcan de un modelo a seguir y es posible que tengan que enfrentarse a retos adicionales en casa,  lo cual no significa que no tengan potencial: “no quiero que convertirse en neurocientífico sea como ganar la lotería para cada niño afroamericano. No debería ser así”.

El hilo conductor durante toda nuestra conversación sobre el pasado de Gentry y el futuro de la neurociencia es el rol fundamental de los mentores, especialmente para esos estudiantes provenientes de comunidades minoritarias. Gentry se preocupa inmensamente por UC San Diego, y trabaja activamente para diversificar sus comunidades:

“Me gustaría ver este campus, uno de los menos diversos de las UC (Universidad de California), hacer algún cambio, y no estar asustado de hablar de él. Una gran mayoría de los profesores de educación universitaria probablemente, subconscientemente, no creen que la excelencia académica y la diversidad puedan ir de la mano. Creen que es algo extra que debemos hacer. Quiero que la gente vea que tienen que ser defensores de esa diversidad”.

A menudo nos obsesionamos con la idea de admitir solo a los mejores estudiantes o investigadores. Pero esta simple idea es complicada por cómo definir “el mejor” en estas situaciones: ¿necesita una persona tener buenas notas para tener éxito durante su doctorado? Me atrevo a decir que la investigación a menudo depende de un tipo diferente de excelencia académica; por ejemplo, coraje, motivación y pasión. Es crucial que construyamos una infraestructura educacional  que permita a todo el mundo alcanzar el éxito. Como investigadores, nuestro trabajo es apoyar a los individuos que demuestran compromiso con la ciencia, pero que puede que no encajen en nuestras nociones preconcebidas de trayectoria científica.

Gentry está ahora contribuyendo a éstos, como fantástico mentor de doctorado y recientemente nombrado Director of Mentorship and Diversity (Director de Orientación y Diversidad) en el departamento de Biología. También le da gran importancia a comunicar su investigación, y trabaja con escuelas locales para enseñar técnicas como la microscopía y la electrofisiología. Llevar componentes de un microscopio a una escuela local es comunicar la pasión por la investigación:

“Claro que podemos hacer ciencia con la única meta de sentarnos en una habitación y decir lo geniales que somos, pero estaría bien saber que dejas algo para el resto del mundo o que les haces partícipes del secreto. Ese es el por qué de tu pasión y creo que eso los niños lo notan. Estamos aquí para entrenar a la siguiente generación y que hagan algo arriesgado y grande con sus vidas”.


Imagen principal de Erik Jepsen/UC San Diego Publications

Para más información sobre Dr. Gentry Patrick y su nuevo papel en UCSD, echad un vistazo a este artículo y al vídeo a continuación (en inglés):

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